POSICIÓN.

Intervengo en contextos donde decidir dejó de ser un ejercicio técnico
y pasó a ser una carga mental sostenida.

Trabajo con personas y equipos que ocupan posiciones de responsabilidad real
y necesitan claridad para seguir decidiendo
sin arrastrar costos invisibles:

desgaste cognitivo,
conversaciones postergadas,
criterios que ya no escalan,
decisiones sostenidas más por inercia que por convicción.

No trabajo sobre motivación.
No trabajo sobre hábitos.
No trabajo sobre mejora de desempeño genérico.

Trabajo sobre criterio,
cuando la información ya no alcanza
y la presión del rol empieza a distorsionar la forma de pensar.


Mi rol no es indicar caminos
ni ofrecer respuestas.

Es crear las condiciones para que la claridad aparezca,
individual y colectivamente,
en entornos donde:

no hay consenso,
no hay manual,
y el margen de error es bajo.


CUÁNDO INTERVENGO

Intervengo cuando:

  • la decisión no puede seguir postergándose,
  • el impacto alcanza a otras personas,
  • la duda no puede mostrarse en público,
  • el ruido interno empezó a reemplazar al criterio.

No antes.
No después.


Trabajo con:

  • alta confidencialidad,
  • acceso selectivo,
  • procesos cerrados.

Prefiero pocas intervenciones profundas
antes que muchas conversaciones superficiales.


Cuando el problema no es técnico, sino decisional,
ese es el territorio que ocupo.

Si tu rol implica sostener decisiones y asumir consecuencias,
este espacio puede ser pertinente.

Si no,
probablemente no lo sea.