EXIGENCIA.
Lo que te estás pidiendo. Y lo que ya no sabés por qué.
Programa académico.
Introducción.
Hay exigencias que tienen sentido.
Una responsabilidad asumida.
Una fecha que necesita cumplirse.
Un trabajo que requiere determinado nivel de calidad.
Una decisión que necesita atención.
Un compromiso que elegimos sostener aunque implique esfuerzo.
Pero también existen exigencias que continúan organizando nuestras decisiones, nuestro tiempo y nuestra manera de evaluarnos aunque ya no resulte tan claro por qué deberían seguir teniendo ese lugar.
“A esta altura ya debería haberlo resuelto.”
“Tendría que poder con esto.”
“No puedo aflojar ahora.”
“Debería estar más avanzado.”
“Con todo lo que aprendí, esto ya no tendría que pasarme.”
El Encuentro Exigencia propone trabajar sobre una situación concreta para distinguir qué hay detrás de aquello que hoy te estás pidiendo.
No parte de considerar que exigirse esté mal.
Tampoco propone como respuesta general exigirse menos.
La pregunta es anterior:
«¿Qué te estás pidiendo exactamente y qué fundamento tiene hoy que sigas pidiéndotelo?»
Fundamentación.
No todas las exigencias tienen el mismo origen ni cumplen la misma función.
Algunas responden a responsabilidades concretas.
Otras se relacionan con estándares profesionales que elegimos sostener.
También pueden aparecer expectativas de otras personas, comparaciones, compromisos previos, condiciones laborales, ideales acerca de cómo deberíamos vivir o trabajar y metas que alguna vez elegimos pero que quizás hace tiempo no revisamos.
En determinados momentos, esas diferencias se vuelven difíciles de reconocer.
Una expectativa puede empezar a sentirse como obligación.
Una aspiración puede convertirse en una medida permanente de insuficiencia.
Un compromiso puede continuar vigente aun cuando las condiciones hayan cambiado.
O una exigencia real puede interpretarse rápidamente como “autoexigencia” cuando, en realidad, responde a condiciones profesionales u organizacionales que necesitan ser revisadas.
Por eso este Encuentro propone comprender antes de corregir.
El objetivo no es encontrar una fórmula para “soltar”, “bajar la vara” o “superarse”.
Es desarrollar criterios que permitan reconocer:
- qué estás intentando alcanzar;
- por qué;
- según qué medida;
- qué parte efectivamente te corresponde;
- qué querés sostener;
- qué condiciones están interviniendo;
- y qué resolución resulta pertinente para tu situación.
Destinatarios.
El Encuentro está dirigido a profesionales, emprendedores, responsables de proyectos, directivos y otras personas que estén atravesando una situación en la que aparezcan preguntas relacionadas con:
- expectativas personales o profesionales;
- sensación de no estar haciendo suficiente;
- metas que siguen desplazándose;
- estándares difíciles de alcanzar;
- comparación con otras trayectorias;
- responsabilidades que requieren esfuerzo sostenido;
- dificultad para reconocer cuándo algo es suficiente;
- objetivos que ya no saben si todavía desean;
- compromisos que continúan sosteniendo;
- presión por avanzar, cambiar, crecer o mejorar;
- situaciones en las que no resulta claro si corresponde exigirse más, revisar las condiciones o dejar de tratar determinada expectativa como obligación.
No es necesario llegar con el problema completamente formulado.
Una situación concreta es suficiente para empezar.
Objetivo general.
Desarrollar criterios para reconocer, comprender y revisar las exigencias que intervienen en una situación concreta, diferenciando responsabilidades, estándares, expectativas, deseos, mandatos y condiciones externas para poder formular una resolución más fundamentada.
Objetivos específicos.
Durante el Encuentro se buscará que cada participante pueda:
- identificar qué se está pidiendo concretamente en una situación determinada;
- reconocer el criterio desde el cual evalúa si aquello es suficiente;
- distinguir una responsabilidad de una expectativa;
- diferenciar un estándar concreto de un ideal difícil de satisfacer;
- explorar la diferencia entre aquello que quiere y aquello que considera que debería querer;
- reconocer qué condiciones externas también participan de la situación;
- identificar qué costo tiene sostener una determinada exigencia;
- considerar qué costo tendría modificarla;
- revisar qué depende efectivamente de sus decisiones y qué no;
- formular una resolución aplicable a la situación trabajada.
Ejes de trabajo.
1. Exigencia y responsabilidad.
No todo aquello que requiere esfuerzo constituye un exceso.
Una responsabilidad puede exigir tiempo, compromiso, disciplina y determinadas condiciones de calidad.
Trabajaremos la diferencia entre:
“Esto me corresponde.”
y:
“Siento que debería poder con esto.”
La pregunta será qué responsabilidad concreta sostiene la exigencia y qué parte pertenece a otras expectativas.
2. Estándar e ideal.
Un estándar permite reconocer qué condiciones necesita cumplir algo.
Un ideal puede no tener nunca un punto suficientemente claro de llegada.
Por ejemplo:
“Quiero mejorar mis resultados.”
no significa exactamente lo mismo que:
“Nunca siento que lo que hago sea suficiente.”
Trabajaremos sobre las medidas con las que evaluamos nuestros resultados y sobre qué ocurre cuando la referencia se desplaza permanentemente.
3. Deseo y mandato.
Hay objetivos que elegimos.
Otros que aprendimos a considerar deseables.
Y algunos en los que ambas cosas se encuentran mezcladas.
El Encuentro propone trabajar preguntas como:
- ¿Esto sigue siendo algo que quiero?
- ¿Qué suponía que iba a producir cuando lo alcanzara?
- ¿De quién es esta expectativa?
- ¿Qué ocurriría si decidiera no perseguirla de la misma manera?
No para responder rápidamente, sino para distinguir mejor.
4. Mejora e insuficiencia permanente.
Aprender, crecer profesionalmente o desarrollar capacidades pueden ser elecciones valiosas.
El problema aparece cuando el desarrollo deja de ser una posibilidad y se convierte en la obligación permanente de estar convirtiéndose en alguien mejor.
Trabajaremos la diferencia entre:
«…querer mejorar algo concreto…»
y
«…sentir que uno siempre debería estar más avanzado de lo que está.»
5. Exigencias propias y condiciones externas.
No toda exigencia se origina exclusivamente en la persona.
También pueden intervenir:
- cargas laborales;
- plazos;
- disponibilidad permanente;
- responsabilidades mal distribuidas;
- expectativas familiares;
- demandas profesionales;
- condiciones económicas;
- culturas organizacionales;
- mensajes contradictorios;
- comparaciones sociales.
Por eso una situación puede requerir algo diferente de un cambio individual.
- Tal vez necesite una conversación.
- Una renegociación.
- Un pedido.
- Una redefinición de responsabilidades.
- Una nueva condición.
- O reconocer que determinadas circunstancias todavía no pueden modificarse.
6. El costo de sostener. El costo de cambiar.
Una exigencia no se evalúa únicamente por cuánto esfuerzo requiere.
También importa preguntar:
- ¿qué permite sostener?
- ¿qué protege?
- ¿qué deja afuera?
- ¿qué costo tiene continuar?
- ¿qué costo tendría modificarla?
No siempre la alternativa más cómoda es la más adecuada.
Tampoco la más difícil es necesariamente la más valiosa.
Una mirada crítica sobre la obligación de mejorar.
Actualmente no solamente se espera que una persona produzca resultados.
También puede sentir que debería:
- encontrar propósito;
- disfrutar de aquello que hace;
- ser resiliente;
- administrar correctamente sus emociones;
- aprender permanentemente;
- mantener equilibrio;
- adaptarse;
- desarrollarse;
- transformarse;
- aprovechar cada experiencia;
- y convertir las dificultades en aprendizaje.
Todas estas posibilidades pueden ser valiosas.
El Encuentro propone interrogarlas cuando dejan de ser posibilidades y comienzan a funcionar como obligaciones sobre cómo una persona debería vivir, trabajar o sentirse.
No todo necesita convertirse en crecimiento.
No toda dificultad necesita dejar una enseñanza.
No toda etapa tiene que transformarte.
Y hasta descansar puede convertirse en otra exigencia cuando se supone que también hay que hacerlo correctamente.
Contenidos.
Durante el Encuentro se trabajarán las siguientes distinciones:
Exigencia / responsabilidad.
¿Qué corresponde realmente sostener?
Estándar / ideal.
¿Qué significa concretamente que algo sea suficiente?
Deseo / mandato.
¿Qué quiero y qué considero que debería querer?
Mejora / insuficiencia.
¿Estoy desarrollando algo concreto o persiguiendo permanentemente una versión que nunca llega?
Esfuerzo / mérito.
¿El esfuerzo es necesario para aquello que quiero producir o se convirtió en una medida del propio valor?
Elección / obligación.
¿Estoy sosteniendo algo porque lo elijo o porque ya no puedo imaginar no hacerlo?
Condición personal / condición contextual.
¿Qué depende de mí y qué necesita también una modificación en el entorno?
Costo de sostener / costo de modificar.
¿Qué implica cada alternativa?
Metodología.
El Encuentro integra:
Capacitación aplicada.
Se presentan conceptos, distinciones y criterios vinculados con la exigencia mediante situaciones y ejemplos concretos.
Trabajo individual.
Cada participante lleva las distinciones hacia una situación propia mediante ejercicios de escritura y análisis.
Conversación.
El intercambio permite revisar interpretaciones, formular preguntas y descubrir otras maneras de mirar aquello que parecía evidente.
Coaching.
Las preguntas ayudan a revisar supuestos, expectativas, alternativas y responsabilidades relacionadas con la situación.
Mentoreo.
Damián puede incorporar observaciones, criterios, distinciones y devoluciones profesionales cuando resulten pertinentes.
Trabajo grupal.
Las demás personas pueden aportar preguntas y perspectivas, pero no funcionan como jurado ni como consejo encargado de resolver la situación de otro participante.
Resolución.
La parte final está orientada a definir qué hacer con aquello que apareció durante el trabajo.
Una situación concreta como campo de aplicación.
Podés trabajar, por ejemplo:
- una meta profesional;
- algo que sentís que ya deberías haber alcanzado;
- un proyecto que no sabés si continuar;
- una responsabilidad que te exige más de lo previsto;
- una expectativa laboral;
- una decisión que venís postergando;
- una formación que sentís obligación de completar;
- una comparación que condiciona cómo evaluás tu trayectoria;
- una manera de trabajar que seguís sosteniendo;
- una meta económica;
- una expectativa sobre cómo “deberías” sentirte;
- algo que antes querías y hoy ya no sabés si continúa teniendo el mismo sentido.
No es necesario que la situación sea extraordinaria.
Tiene que ser real.
Preguntas que acompañarán el trabajo.
Entre otras, el Encuentro permitirá explorar:
«¿Qué te estás pidiendo?»
«¿Según qué criterio eso tendría que haber ocurrido ya?»
«¿Qué significaría que fuera suficiente?»
«¿Qué responsabilidad concreta existe?»
«¿Qué parte responde a una expectativa?»
«¿Qué querés y qué suponés que deberías querer?»
«¿Qué estás intentando preservar al seguir sosteniendo esta exigencia?»
«¿Qué depende efectivamente de vos?»
«¿Qué condición también tendría que cambiar?»
«¿Qué costo tiene continuar?»
«¿Qué costo tendría modificarlo?»
Resultados esperados.
Al finalizar el Encuentro, cada participante buscará poder:
- formular con mayor precisión la exigencia que está trabajando;
- reconocer qué la sostiene;
- diferenciar responsabilidades de expectativas;
- explicitar qué significa “suficiente” en su situación;
- reconocer condiciones externas que también intervienen;
- distinguir qué quiere sostener y qué necesita revisar;
- identificar qué conversación, condición o decisión puede resultar necesaria;
- formular una resolución concreta.
La resolución del Encuentro.
La resolución no será necesariamente:
“voy a exigirme menos.”
Puede consistir en:
- sostener una exigencia porque continúa teniendo sentido;
- definir mejor un estándar;
- modificar una expectativa;
- renegociar un plazo;
- pedir ayuda;
- conversar una condición;
- redistribuir una responsabilidad;
- abandonar una comparación;
- continuar una meta con otros criterios;
- dejar una meta;
- reconocer que una determinada expectativa pertenece principalmente a otro;
- establecer una condición antes de continuar;
- o decidir que todavía no existen fundamentos suficientes para modificar aquello que venís haciendo.
El objetivo es poder responder:
«¿Qué decido hacer con aquello que hoy me estoy pidiendo?»
Transferencia.
Aquello que se trabaje durante el Encuentro buscará tener una traducción fuera de la sala.
Puede implicar:
- mantener una conversación;
- modificar un plazo;
- explicitar una expectativa;
- solicitar una redefinición;
- establecer qué significa suficiente;
- cambiar una condición;
- dejar de realizar determinada conducta;
- sostener conscientemente una exigencia;
- revisar una meta;
- observar cómo vuelve a aparecer determinado “debería”.
La transferencia dependerá de la situación.
No se evaluará por hacer más cosas después del Encuentro.
También puede consistir en dejar de hacer algo que ya no encuentra suficiente fundamento.
Encuadre.
El Encuentro puede considerar dimensiones personales, profesionales, vinculares y organizacionales cuando ayuden a comprender mejor una situación.
No constituye psicoterapia grupal.
No se realizan diagnósticos ni tratamientos psicológicos, psiquiátricos o médicos.
Tampoco reemplaza asesoramiento jurídico, contable, financiero, médico o técnico especializado.
Cada participante decide qué información compartir.
No es necesario exponer cuestiones íntimas ni identificar a terceras personas.
La confidencialidad forma parte del encuadre.
Modalidad.
Presencial.
Duración: 2 horas.
Cupo: hasta 20 participantes.
Incluye: pausa intermedia con merienda.
Lugar: Bar Terzo · Tres manos. Un ritmo.
Santiago 977 · San Miguel de Tucumán.
Valor: $27.000 (Transferencia o efectivo) CLIC AQUÍ para solicitar INFO para realizar la Transferencia.
Certificación: certificación privada de asistencia.
No se requiere formación previa.
Organizado por Lic. Damián Sosa Osores junto a las OPE Tatiana Gómez y Solana Araya de ESSENCE EVENT CO. Organización y Producción de Eventos.
Una pregunta para llegar al Encuentro.
No necesitás preparar una respuesta.
Puede alcanzar con traer una situación y esta pregunta:
«¿Qué sentís que a esta altura ya deberías haber podido resolver, alcanzar, cambiar o hacer mejor?»
Durante el Encuentro vamos a trabajar sobre aquello que aparece detrás de ese “debería”.
No necesariamente para eliminarlo.
Para poder reconocer qué fundamento tiene, qué está produciendo y qué querés hacer con él.
«No todo lo que todavía no alcanzaste demuestra que te esté faltando algo.»